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Lloguer Segur

Lloguer Segur

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Av. de la Concòrdia, 27, 08206 Sabadell, Barcelona, España
Agencia inmobiliaria Agencia inmobiliaria especializada en alquileres
8.4 (306 reseñas)

Lloguer Segur, con presencia en Sabadell en la Avinguda de la Concòrdia, 27, se presenta en el mercado inmobiliario como una empresa especializada en la protección a propietarios, garantizando el cobro puntual de las rentas y ofreciendo una gestión integral del alquiler. Su modelo de negocio, centrado en ofrecer seguridad al arrendador, promete una tasa de morosidad del 0% y una gestión que permite al propietario desentenderse de las incidencias del día a día. Este enfoque ha posicionado a la marca como un referente para quienes buscan poner una vivienda en el mercado minimizando riesgos, una preocupación creciente para muchos en el clima actual.

El Atractivo para el Propietario: La Promesa de un Alquiler Sin Sobresaltos

El principal argumento de venta de Lloguer Segur se dirige directamente a los dueños de propiedades en alquiler. La compañía ofrece un paquete de servicios diseñado para maximizar la tranquilidad del arrendador. Esto incluye desde un exhaustivo estudio de solvencia de los candidatos, consultando ficheros de morosidad, hasta la redacción de un contrato de arrendamiento por parte de su departamento jurídico. Además, se encargan de la gestión de incidencias y averías, prometiendo una intermediación que libera al propietario de las gestiones cotidianas. Esta propuesta de gestión de alquileres resulta atractiva, especialmente para aquellos propietarios que temen los impagos o los conflictos con los inquilinos, que son algunos de los mayores desincentivos en el mercado inmobiliario del alquiler.

Una Realidad Diferente para los Inquilinos

A pesar de la imagen de seguridad y profesionalidad que la empresa proyecta, un análisis de las experiencias de los inquilinos en su oficina de Sabadell revela una perspectiva radicalmente distinta y problemática. Las quejas reportadas por múltiples usuarios dibujan un panorama de serias deficiencias en el servicio, que contrastan fuertemente con la promesa de una gestión eficaz. Una de las críticas más recurrentes se centra en el estado de las viviendas en el momento de la entrega.

Por ejemplo, un testimonio detalla cómo un piso supuestamente reformado comenzó a presentar graves problemas de humedades a los dos meses de firmar el contrato, un problema que, según alega, no ha sido solucionado por la agencia en tres años. Otro caso expone una situación similar, donde los inquilinos se encontraron una vivienda con numerosos desperfectos al entrar a vivir: desde luces que no funcionaban y enchufes con cables expuestos hasta puertas que no cerraban. Además, afirman que el inmueble estaba lleno de objetos personales y enseres usados del anterior ocupante, teniendo que encargarse ellos mismos de la limpieza y el desalojo, a pesar de que la inmobiliaria se había comprometido a hacerlo.

Deficiencias en la Gestión y Falta de Respuesta

La falta de asistencia y una comunicación deficiente son otros de los pilares de las críticas negativas. Varios clientes reportan una nula resolución de incidencias, viéndose obligados a perseguir a los gestores durante semanas o meses para obtener una respuesta. Se describe un trato telefónico poco profesional y evasivo cuando se intentan solucionar problemas que, por contrato, deberían ser gestionados por la agencia. Esta falta de soporte se extiende a cuestiones administrativas críticas. Un inquilino denuncia que la empresa incumplió su obligación de realizar el cambio de titularidad del suministro eléctrico, mientras que otro afirma que su contrato de arrendamiento fue renovado automáticamente sin su consentimiento, encontrándose ahora con dificultades para rescindirlo y sin recibir respuesta del departamento legal de la compañía.

Quizás la acusación más grave es la de una clienta que asegura haber sido ignorada por la agencia mientras su casero la amenazaba con entrar ilegalmente en la vivienda. Esta supuesta inacción ante un problema que compromete la seguridad y los derechos fundamentales del arrendatario pone en tela de juicio el rol de la inmobiliaria como mediadora y garante de un alquiler seguro para ambas partes. Estas experiencias han llevado a varios usuarios a calificar su relación con la empresa como una "estafa" o a sentir una profunda frustración por haber pagado unos honorarios elevados (un caso menciona 990€ más IVA) por un servicio que consideran inexistente o, en el mejor de los casos, negligente.

El Modelo de Negocio y sus Consecuencias

La notable discrepancia entre la propuesta de valor para el propietario y la experiencia reportada por los inquilinos puede encontrar su explicación en el propio modelo de negocio. A nivel nacional, Lloguer Segur ha sido objeto de escrutinio y denuncias por parte de sindicatos de inquilinos, que señalan prácticas abusivas como el cobro de honorarios a los arrendatarios (una práctica regulada por la Ley de Vivienda), la imposición de seguros y la falta de transparencia. La empresa se promociona como un protector del propietario, y es este quien contrata el servicio principal de garantía de cobro. Esto podría generar un desequilibrio donde la satisfacción del inquilino queda en un segundo plano, ya que no es el cliente principal que asegura el flujo de ingresos de la agencia.

Este enfoque centrado en el arrendador, si bien legítimo, parece derivar en una desatención sistemática de las responsabilidades hacia el arrendatario. Problemas como el mantenimiento de la vivienda, la gestión de reparaciones o la mediación en conflictos no solo son parte de un buen asesoramiento inmobiliario, sino obligaciones contractuales que, según los testimonios, no se estarían cumpliendo adecuadamente en la oficina de Sabadell.

Conclusiones para Futuros Clientes

Para un propietario que esté considerando una inversión inmobiliaria en Sabadell, los servicios de Lloguer Segur pueden parecer, a primera vista, la solución ideal para evitar problemas. La garantía de cobro es un poderoso atractivo. Sin embargo, es crucial considerar que una gestión deficiente de cara al inquilino puede resultar en una alta rotación, un mal mantenimiento de la propiedad a largo plazo y una reputación negativa que puede afectar al inmueble.

Para un inquilino potencial, la recomendación es proceder con máxima cautela. Basado en las experiencias compartidas, es fundamental realizar una inspección exhaustiva del inmueble antes de firmar cualquier documento, documentar con fotografías y vídeos cualquier desperfecto y exigir que todas las promesas de reparación o mejora se incluyan por escrito en el contrato. Es igualmente importante leer detenidamente todas las cláusulas y entender las responsabilidades de cada parte. Las numerosas quejas sobre la falta de respuesta post-contrato sugieren que la diligencia previa es la mejor herramienta para evitar futuros conflictos.

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